INICIO Forums Temas técnicos Bio fertilización ¿Como repongo los elementos que extrae la cosecha? Reply To: ¿Como repongo los elementos que extrae la cosecha?

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En agricultura ecológica el objetivo es que sea el suelo el proveedor de las necesidades nutricionales de las plantas.
Los fertilizantes químicos solo aportan tres elementos de los 14 elementos que necesitan estar presentes en el suelo para que las plantas vivan y son: Los macroelementos; Nitrógeno, Fósforo, Potasio, Azufre, Calcio y Magnesio y los oligoelementos; Hierro, Manganeso, Cobre, Zinc, Boro y Molibdeno, Cloro y Níquel. Los tres elementos Carbono, Hidrógeno y Oxigeno, que suponen el 95 % en peso del extracto seco de los tejidos vegetales lo suministran el agua y el aire y pasan a formar parte del tejido de la planta a través de la fotosíntesis. Por tanto, se necesita un suelo vivo para un buen desarrollo de los cultivos.
Para que este subsistema funcione, debe contar con energía (carbono), agua, aire y temperatura apropiada para que se mantenga la vida. Las condiciones óptimas para la actividad biológica de los suelos son, que el agua, se encuentre en el suelo un poco por debajo de la capacidad de campo para que permita su abastecimiento, en está situación habrá macroporos suficiente para que haya aire disponible, que la temperatura edáfica se mantenga en el entorno de 25ºC y que haya presencia de materia orgánica (Foto 1 y 2) y (Cuadro 1). La actividad biológica de los suelos irá disminuyendo en función de que los valores se aparten del óptimo, hasta prácticamente detenerse cuando la falta de alguno de ellos se produzca. En los ambientes mediterráneos estas condiciones para la vida edáfica son más fáciles de conseguir que en ambientes más fríos y más húmedos. El agricultor puede facilitar las condiciones de los microorganismos del suelo dejando los máximos residuos posibles como fuente de energía, aplicando rotaciones que permitan la gestión del agua en los períodos en que los otros tres condicionantes (temperatura, aire y energía) se encuentren presentes en el subsistema edáfico.
Foto 1 y 2. El aporte de los subproductos de la cosecha al suelo e incorporados con una labor en un suelo húmedo y con temperatura, permite la actividad biológica de los suelos y el reciclado de nutrientes para las plantas.

Cuadro 1. Efecto de la incorporación de la paja de cereal sobre los rendimientos de trigo y la materia orgánica del suelo con diferentes dosis de fertilizante nitrogenado en una rotación sorgo-trigo-cebada (media 30 años).

Los organismos del suelo aportan una serie de servicios fundamentales para la sostenibilidad de los ecosistemas. Son el principal agente del ciclo de los nutrientes y regulan la dinámica de la materia orgánica, modifican su estructura material, mejoran la cantidad y eficacia de la adquisición de nutrientes de la vegetación y la salud de las plantas. Estos servicios son decisivos para el funcionamiento de los agrosistemas. Por ello es necesario conocer como son afectados los microorganismos por la perturbación que provoca las diferentes labores que se utilizan en la preparación de la siembra de los cultivos. En los estudios realizados en la finca “La Higueruela” y después de 30 años de ser sometido el suelo a diferentes manejos, se observó que hay una relación inversa entre el aire suministrado al suelo y la materia orgánica, la biomasa microbiana y elementos minerales solubles (Fig. 1 y 2). Las labores profundas con volteo, que introducen mucho aire en el suelo, provocan un aumento momentáneo de la actividad biológica producida por microorganismos oportunistas que presentan altas tasas de reproducción, en perjuicio de los otros residentes con menor capacidad de multiplicación.

Fig. 1. La materia orgánica en el suelo después de 30 años sometidos a diferentes laboreos, se observa como el laboreo con volteo del suelo al introducir mucho aire en edafosistema disminuye la materia orgánica del suelo al favorecer a los microorganismos oportunistas, frente a los residentes. La figura es semejante para el fosforo y el potasio.

Fig. 2. Biomasa microbiana en un suelo sometido a diferentes laboreos, donde se aprecia que la disminución de materia orgánica por una aireación excesiva perjudica la vida en el suelo.
La inclusión de cultivos de leguminosas en rotación con cultivos cereales es una práctica tradicional, para suministrar nitrógeno a los sistemas de cultivo. Además de satisfacer gran parte de sus necesidades de ese elemento, las leguminosas, pueden incrementar el nivel medio de nitrógeno del suelo. El nitrógeno residual, después de los cultivos de leguminosas dedicadas a forrajes es, generalmente, suficiente para una producción media del cultivo cereal. Las leguminosas exportan, la mayoría de su nitrógeno, fuera del sistema a través de sus semillas, por tanto, cuando la leguminosa se dedica a producción de grano el nitrógeno para el cultivo siguiente es menor.
Para conseguir una buena fijación simbiótica, es necesario un suelo con fosforo, calcio y materia orgánica. Por tanto, hay que tener en cuenta que las leguminosas tienen problemas en suelos esqueléticos y arenosos o en los suelos ácidos con pH por debajo de 5,5. Pero sobre todo no puede haber nitrógeno en el suelo, porque la planta optara por el nitrógeno mineral y no por la simbiosis con el Rhizobium.